Kenneth Figueroa

Me llamo Kenneth Figueroa. Más allá de cualquier título o logro, soy hijo de Dios y creyente en Jesucristo. Mi identidad no reside en lo que hago, sino en a quién pertenezco: a mi Padre Celestial.

En el ámbito profesional, me desempeño como jefe de taller y técnico experto en un concesionario Toyota, donde me esfuerzo por liderar con excelencia, integridad y un corazón de siervo. Aunque agradezco mi carrera y las habilidades que Dios me ha confiado, mi mayor llamado es conocer a Cristo y darlo a conocer.

Soy un creyente nacido de nuevo que ha formado parte del Cuerpo de Cristo durante muchos años. Al igual que el hijo pródigo, he vivido etapas en las que huí de mi Padre debido a las circunstancias de la vida y a mis propias decisiones. Sin embargo, gracias a Su gracia, Su misericordia y la obra del Espíritu Santo, Él me ha llamado continuamente a regresar a Su lado. Hoy, elijo la redención cada día. A pesar de mis imperfecciones, decido correr hacia mi Padre en lugar de alejarme de Él.

Desde que me vinculé a Acclivity Church, me he comprometido a profundizar en mi fé participando activamente en el ministerio de hombres, recibiendo enseñanza bajo liderazgo apostólico y congregándome fielmente con el Cuerpo de Cristo. A lo largo de este camino, Dios me ha enseñado la importancia de permitirle sanarme, refinarme y hacerme crecer como persona, mientras me afirma en la verdad de Su Palabra.

Mi testimonio es uno de redención. Soy un hijo pródigo que sigue eligiendo a Jesús cada día, confiando en que Él usará cada capítulo de mi historia para Su gloria. Tengo un corazón sensible hacia los quebrantados, los cansados ​​y aquellos que tal vez se sientan lejos de Dios. Si el Señor puede usar mi historia para acercar aunque sea una sola alma a Él, entonces cada prueba, cada lección y cada momento de entrega habrán valido la pena.

Mi oración es sencilla: que mi vida señale a otros hacia Jesucristo y que, en todo, solo Él reciba la gloria.